jueves, 5 de marzo de 2015

Oh, capitán!, mi capitán!


"Fui a los bosques porque quería vivir a conciencia, quería vivir a fondo y extraer todo el meollo a la vida; dejar de lado todo lo que no fuera la vida para no descubrir, en el momento de la muerte, que no había vivido".
                                                                                                                        Henry David Thoreau






Descubrí a Thoreau como casi toda una generación, en la voz doblada de Robin Willians, un canto a la vida , que seguramente marcó un época, un impecable alegato a la libertad de hacer y decidir.
Desde "El Club de los poetas muertos", ha llovido mucho, pero me sigue emocionando hasta la lágrima la música, la poesía , la inocencia de quien empieza a vivir, la libertad, en fin,  que les ofrece el profesor Keating.
Pues hoy que, hace un día maravilloso,  que  la primavera se siente en el aire y en el ánimo, me gustaría ir a los bosques, respirar aire puro, tener la opción de ser quien soy, libre ya, de ataduras e imposiciones sociales. 
Contemplar la lenta transformación de la naturaleza, siempre es una excelente opción para descartar problemas absurdos y ver lo que realmente importa, en palabras de otro grande, justamente homenajeado en esta misma historia,   Walt  Whiltman:

 "..Que tú estás aquí, que existe la vida y la identidad, que prosigue el poderoso drama y que tú puedes contribuir con un verso” .






Pues si alguien se anima, andaré vagando y divagando por los bosques del mundo...











Me fascinan siempre, los colores de la naturaleza, inimitables.










Lo que no sé es cual elegir, transmiten todos tanta paz y me hace taaaannta falta.










miércoles, 4 de marzo de 2015

Mañana en la batalla...


"Mañana en la batalla piensa en mí, y caiga tu espada sin filo. Mañana en la batalla piensa en mí, cuando fui mortal, y caiga herrumbrosa tu lanza. Pese yo mañana sobre tu alma, sea yo plomo en el interior de tu pecho y acaben tus días en sangrienta batalla. Mañana en la batalla piensa en mí, desespera y muere."

Estas citas de Shakespeare  aparecen en el que, bajo mi punto de vista,  es el mejor trabajo de Javier Marías 
" Mañana en la batalla piensa en mi".

Ambos autores hablan de personas que llevan a un muerto pegado al alma. 
A veces pasa, que los que ya no están,  siguen estando y los que están,  los que no se han ido,  viven entre el remordimiento y la pena.
Aplicable también a los vivos que van y vienen..."piensa en mi cuando fui mortal...desespera y muere..."
No digo más...



                                                                                                                                                   

martes, 3 de marzo de 2015

Apapachando




A veces todos los males del mundo tienen solución con un abrazo, con uno de esos que hacen que sin querer se te cierren los ojos y te quitan los miedos y las ansiedades, y sientes que estás a salvo.











" Se dice que cada vez que abrazas a alguien con gusto, ganas un día más de vida"
Paullo Coellho.




Pues aunque sólo sea para ser más longevos, deberíamos abrazarnos más y discutir menos.








¡Por los abrazos!

























Un abrazo, tan, tan fuerte que te rompa los miedos...  





Vamos a recuperar los abrazos perdidos...




lunes, 2 de marzo de 2015

Libre



En las casas, cuando llega la primavera, se hace limpieza general, se sacan los muebles,  se limpian las paredes y se aprovecha para tirar o reciclar tiestos viejos que no sirven.

Eso deberíamos hacer también con nosotros mismos, una especie de catarsis, de la que sólo puedes salir ganando, renovada, limpia, libre de ataduras, de personas y situaciones que no aportan nada.
Pues en esas ando, liberándome de la gente que me resta, que me genera expectativas que no cumple. Es humano esperar cosas  de los demás, pero es absurdo permanecer en el mismo sitio,  cuando una y otra vez el silencio y la inmutabilidad absoluta son la respuesta.
Por eso, hoy me libero, dejo libre a quien no me amó, a quien no le importé, me libero yo y suelto a las personas que no me dan nada.
Me quedo con lo bueno, con los momentos felices, con las risas, y me alejo de las soledades de la gente que está sin estar.





" A veces dejar ir es un acto de más poder que el enfrentarse o aferrarse"
                                                                                                                                Eckhart Tolle







                                                                                                                                    

viernes, 27 de febrero de 2015

De daños colaterales y otros agravios.


Dicen que el mundo está cambiando que hay una especie de entrada en un nuevo ciclo...algo así como aquello de la era Aquarius...y que con él, con el mundo, todos lo estamos haciendo.
Pues no sé si es la inminente llegada de la primavera, o los cambios en las energías del mundo, o que tengo los chacras descompensaos, o que estoy hormonalmente un poco desequilibrá o son los daños colaterales del camino recorrido.
El caso,  es que es como si hubiera perdido intuición, ando como dando palos de ciego, como sin rumbo, como perdida en un mar de incomprensiones, juicios de valor y condenas..
No me creo nada de nadie y me creo todo de quien no debo, porque es obvio que me engañan mil veces, ando desubicada, colapsada emocionalmente y cansada.
Y digo yo, no será esto eso de la madurez, ¿no?, porque valiente coñazo...andar por ahí con la carita descolgá no me mola mucho, vamos más bien nada.
No me creo nada, voy con miedo, no me gusta hablar de lo que siento y a veces hablo más de la cuenta, seguramente con alguien a quien le importa un pimiento (es un hecho demostrado) lo que me pasa por la cabeza, mientras esté lista para otros menesteres. o eso creo, porque lo pienso de la población masculina en general y de unos cuantos listos en particular.
Eso sí, yo sigo en mi mundo de madredelegadaenfuncionesaunquehepedidopaz (que ayer hasta montamos un cuadro flamenco, mi hijo por cierto, se pasó la tarde escondiéndose muerto de la vergüenza....) y me lo paso bastante bien con los niños y con un profe nuevo...
Yo a este no lo conocía....ya estoy pidiendo una tutoría para hablar del niño...que necesita un empujoncito y si no se lo doy así porque sí, eso nunca  viene mal., ¿no?
Pues eso, que pa mi que ando todavía sufriendo daños y agravios y no sé pa cuando voy a terminar de recuperar la confianza en la humanidad...(mayormente en el sexo masculino, que debo conocer a todos los idiotas de la provincia...).
Voy a descansar muuuuucho este finde (órdenes del médico) a pasear , a tomar el sol ,a abrazarme a un árbol,  que fijo que da más calorcito que mucha gente que conozco,  y a respirar yodo a la playa ...y si no funciona, siempre puedo pedir que me encierren en una habitación blanca....











  Pues a ver si esto de los cuencos me ordena los chacras o algo....




¡Buen fin de semana, gente de bien!.


jueves, 26 de febrero de 2015

Mi paisaje


Si pudiera elegir mi paisaje
de cosas memorables, mi paisaje
de otoño desolado,
Jacarandas en flor
elegiría, robaría esta calle
que es anterior a mí y a todos...


Buscaría una calle, en una primavera cualquiera, en un atardecer dorado, una calle que me ha visto pasear en los mejores y en los peores momento de mi vida.
Preciosa vista de la calle Porvera
Siempre ha estado y cuando yo me vaya, seguirá estando.
Pasear por el casco histórico de Jerez, por las calles gastadas silentes e inmutables es una delicia, pero me quedo con la calle Porvera, para caminar "por vera" de la muralla y cobijarme a la sombra de las jacarandas si el sol aprieta demasiado.

"Porvera" de la muralla

Torreón de la Puerta Nueva de la muralla,
Imperio Almorávide
Y dejar que la mente se vaya dónde quiera si los pies pisan el perfecto adoquinado romano, (no sin mis tacones, claro, con todo lo que eso implica), ¿que más da todo lo demás? , hoy estoy aquí y puedo perderme entre callejas y árboles, entre piedras y paredes encaladas, entre recuerdos y futuros.




...Ah si pudiera elegir mi paisaje
elegiría, robaría esta calle,
esta calle recién atardecida
en la que encarnizadamente revivo
y de la que sé con estricta nostalgia
el número y el nombre de sus setenta árboles.

Benedetti




miércoles, 25 de febrero de 2015

Templanzas

Rosa Caprichosa y los animales del jardín

¡Nada de caprichos! ¡Nada de caprichos!” era la única frase que Rosa oía desde que empezó a faltar el dinero en casa, una vez que su papá se quedó sin trabajo
Y eso que a Rosa nadie le había enseñado a distinguir qué era un capricho y qué no lo era. Pero tenían tantos problemas, y Rosa seguía pidiendo tanto aquello que le gustaba, que un día sus papás le dijeron:
“Todo lo que pides son caprichos, Rosa. Eres una caprichosa”.

Aquello no le gustó nada a la niña, siempre dispuesta a ayudar, pero sin saber cómo. Y como siempre que no sabía qué hacer, Rosa salió al jardín. Allí, contemplando los animales, las flores y la naturaleza, a menudo encontraba buenas ideas.
Ese día se quedó largo rato observando una familia de pajarillos. No tenían pinta de tener dinero, ni un empleo, así que la niña pensó que probablemente aquella pequeña familia tampoco pudiera permitirse ningún capricho. Pero a pesar de ello, no se les veía tristes. Y tampoco parecían estarlo las ardillas o las mariposas. De modo que la niña pensó en pedir únicamente aquellas cosas que viera en los animales: de esa forma dejaría de ser una niña caprichosa, fuera lo que fuera eso, y además estaría feliz.
Así, observando a las hormiguitas recoger comida, aprendió que comían la comida que encontraban, aunque no fuera la más dulce o sabrosa, y ella misma decidió aceptar sin protestas lo que cocinara su mamá.

De los perros y su pelaje, aceptó que había que llevar ropa para  abrigarse,pero que no era necesario cambiarla constantemente, ni utilizar mil adornos diferentes.

De los pájaros y sus nidos, comprendió que tener una casa cómoda y calentita es importante, pero que no tiene por qué ser enorme y lujosa, ni estar llena de cosas.
Y así observó y aprendió muchísimas cosas de los animales, y de cómo ellos no tenían problema para distinguir lo que era verdaderamente necesario de lo que era un capricho. Pero lo que más le gustó de todo lo que aprendió fue que todos los animales jugueteaban y se divertían. Eso sí, siempre lo hacían con aquello que encontraban a su alcance, sin tener que usar juguetes especiales o carísimos.
Desde entonces, Rosa dejó de pedir todas aquellas cosas que sus amigos los animales no habían necesitado nunca. Y comprobó que podía ser incluso más feliz prescindiendo de todo eso. Y no sólo se sintió fenomenal, sino que nadie más volvió a llamarla “niña caprichosa”.








Los padres, algunos padres,  deberíamos aprender del reino animal, para poder enseñar a los niños. Muchas veces, les exigimos comportamientos, que estamos muy lejos de tener.




lunes, 23 de febrero de 2015

De caminos y caminantes

Fin de semana raro entre los raros, emocionalmente colapsada, cansada de ladrones de energía, mejor me siento al borde del camino para pensar.



En el mundo no hay más que un camino que sólo tú puedes recorrer: ¿A dónde conduce? No preguntes, síguelo. ¿Quién dijo que "un hombre jamás se eleva tan alto como cuando no sabe a dónde puede 
                                                                         llevarle su camino"?
                                                                                              
                                                                                                                Friedrich Nietzsche


Pues eso, que a ver si encuentro algo...o el camino o a un caminante.
¡Feliz lunes de reflexión!