viernes, 31 de julio de 2015

Pensamientos

Huye de los pensamientos negativos”, te lo dicen los terapeutas, lo dicen en las millones de páginas de autoayuda, lo dicen Coellho y Bucay (expertos, según ellos mismos, en el complicado arte de curar almas atormentadas).
Y  yo,  que todo lo pienso, pues pienso en positivo, pero también en negativo.
Porque si te asalta un pensamiento negativo por la derecha y otro negativo por la izquierda y otro de frente y otro de espaldas, ¿qué haces?, ¿dejas de pensar de por vida?. Que digo yo, que a ver si me quedo tonta de no pensar…
No tengo claro hasta qué punto eso de ignorar a los fantasmas del pasado es lo correcto, porque si los dejo escondidos sin profundizar, lo mismo se hacen fuertes, los cabrones y están ahí atrincheraos preparando un golpe de estado fulminante,  que termine por minarme la autoestima, y me deje hecha un trapo.
Yo soy incapaz de controlar mi mente, coño, ¡si no puedo contar ovejas porque se me saltan todas la valla a la vez o me salen lobos!, ¡si no soy capaz de poner la mente en blanco!, , ¿cómo narices se supone que voy a controlar los pensamientos negativos?
Y los tengo. Soy igual que mi padre, empiezo a pensar que me parezco a él más de lo que me gustaría, podía haber heredado otro rasgo de su carácter, la firmeza, por ejemplo, pero no, tuve que quedarme con el máster en pensamientos nefastos.
Luego está lo de las pastis: ¿qué les ponen?, ¿por qué todo es más bonito con una pastilla?
¿Ya he llegado a ese punto en el que vienen dos señores con una camisa de fuerza y me llevan a una habitación blanca?.
Porque no me importaría, unos días en plan spa con masajista guapete incluido y terapeuta también güenorrillo ( más que nada por no enturbiar el entorno).


O lo mismo es que pienso mucho o doy mucho y espero que le gente me devuelva, aunque sea a modo de sonrisa, lo que yo estaría dispuesta a dar, o lo mismo es que es viernes, estoy cansada y lo que tengo que hacer es tomarme un mojito y apagar la centrifugadora.

Pues vale, es viernes, esta noche hay luna llena, me iré a la playa con mi cena y mi botellita de algo...( y mi neverita mona).

jueves, 30 de julio de 2015

Entre el más allá y el más acá

Tengo experiencias del tipo Cuarto Milenio. 
Si, coño, no os riáis, que  sí.

Situación número uno

Hace un par de días, estaba en la puerta de la ofi hablando por teléfono con una amiga:
-Yo : Tía, estoy viendo a mi guapo, ….pera, pera que va a aparcar
(en este momento, me pongo entre el coche y la puerta de acceso al edificio, por la que se suponía que tenía que entrar)
- Ami: Ay si??, que lleva puesto?? Es mu mono, tía, me gusta pa ti…
(ahora  me miro en los cristales, me aliso la falda y me revuelvo el pelo…)
…y espero…
…espero…
…espero.
-Yo: este no sale del coche…le habrá dao un vahído…
-Ami : acércate disimuladamente..
-Yo : ..voy…joputa, no está!!!!!!
¿¿¿Cómo coño se volatilizó ese hombre??? , ¿¿¿¿Como le pude perder la pista a una distancia de tres metros????.
 No lo he vuelto a ver, ¿¿¿lo ha abducido una extraterrestre listorra pa hacerle pruebas???.
Estoy muy desconcertada, porque no contemplo la posibilidad de que me viera esperando al lado de la puerta y le diera una vuelta completa al edificio para entrar por la puerta de atrás (y evitarme), no, mi superideal, no es así de tonto…¿ o sí?

Situación número dos

Oigo voces.
Y no son voces de mis vecinos, ni de la tele, oigo voces, voces que me dicen cosas chungas…
Tipo: “tú suelta lo que estás pensando a ver qué pasa….”, manda el mensajito y ya veremos luego”, “la puedes matar, total, acabas en el trullo con tu Panto...”

  


Situación número tres

Además de perder cosas en la lavadora, me aparecen cosas en el buzón. 
Si, alguien en un alarde de romanticismo extremo,(un nota o un poema hubiera sido más efectivo) me ha dejado una camiseta  y estoy segura de que no es mía, porque es de tío, de tío mu grande y yo ni soy un tío, ni soy mu grande.


Situación número cuatro.


Veo a un abuelo en la puerta de un tienda a unos 42 º a la sombra, continuo caminado y veo al mismo abuelo unos 200 mts más adelante, sentado como si nada:  o tiene un hermano gemelo, con el mismo bastón, o corre como un velociraptor buscando la sombra.



Creo que Iker Jiménez me está llamando, este quiere entrevistarme o algo, y yo le encuentro algo, está un poco hinchao, como Rafi Camino, ¿no?, pero a este lo pongo a dieta y listo y la de los dientes, no es problema, ya la mataremos o algo, siempre le podemos echar la culpa al más allá.





miércoles, 29 de julio de 2015

Quiero...

Pero, quiero que me digas, amor, 
que no todo fue naufragar 
por haber creído que amar 
era el verbo más bello... 
dímelo... me va la vida en ello.


A veces una palabra basta para que tu día de perros se convierta en un maravilloso viaje por el país de las maravillas.
A veces la misma palabra te puede llevar desde el hueco de debajo del arco iris en el que te habías instalado,  hasta las más terroríficas profundidades del averno.
Marca la diferencia la persona que pronuncia esa palabra, la que sonríe, la que con un gesto te alegra o te destroza el día.
Un mensaje de buenos días o la falta del mismo, nos adelanta como será la jornada.
Es triste pensar que dependemos de una palabra, del gesto amigable de alguien, pero por otra parte,  ser el motivo de felicidad de otra persona es reconfortante.
Por mi parte, procuro sonreír a todo el mundo, y ser amable, ¿quién sabe? igual le alegro el día al alguien, igual alguien me lo alegra a mí.
La vida es un viaje y no quiero ir de “turista despistao".
Quiero  verlo todo.
Quiero tocarlo todo.
Quiero  romper las reglas.
Quiero llorar y reír si hace falta.
Quiero dejarme acompañar por las rutas del destino.  
Quiero creerme la mentira del mundo paralelo, del mercado de competencia perfecta en el que nada nos afecta.
Quiero habitar en el país de los amores perfectos.
Quiero vivir una historia al margen de todo lo demás.
Quiero sonreírle a la luna y que me devuelva la sonrisa en forma de caricia furtiva.
Quiero pensar que en el teatro de los sentimientos todo es posible, que los imposibles se diluyen en un cambio de aire.
Quiero sentir la tibieza del sol en la piel y llenarme de esa energía positiva.
Quiero mi mensaje de buenos días y el de buenas noches.
Quiero  un beso en las mañanas y un abrazo en las noches de lluvia.
Quiero creer en la falacia de tu mirada y que las sombras que ocultan tu sonrisa terminaran por marcharse.
Quiero que me cuentes otra vez esa historia de que todo se puede.
Quiero que esto merezca, aunque sea, una triste pena.


martes, 28 de julio de 2015

¿Depresión después de las vacaciones?

La vuelta de las mini vacaciones, trae consigo, una especie de limpieza de hábitos.
Voy a hacer como las modelos; comer sano, dormir ocho horas y beber dos litros de agua al día, (me voy a poner estupenda, porque por lo visto es lo único que hay que hacer para estar ideal).
Además, voy a  dejar las pastis para dormir (bajo supervisión médica). 
Y como yo todo lo hago a lo grande, he pensado, que ya que hago limpieza, puedo eliminar a la gente tóxica que me ensucia el aura y me desequilibra los chacras.
Y es que,  necesito oxígeno, que me va faltando, claridad mental, que voy perdiendo, necesito un poco de calma, de no oír nada, ni a mi misma pensando, silencio, vacío…paz.
Hago una visita virtual a una piscina natural, sí, necesito sentir ese frescor  que desprende el agua entra las rocas, pero creo que no me voy sola, me llevo a Buesa.

Si, José Ángel, te vienes conmigo,  necesito un respirito, necesito una buena compañía, un alguien que hable sin voz y escuche con el corazón, un alguien de silencios sin tensiones y de palabras aladas.
Necesito un no pensar, un quita de ahí esos líos, un no te preocupes sincero, un no discutir, un no negociar un abrazo, una emoción desbordada, un paseo por la nubes, un cuéntame las pestañas, una admiración desinteresada.
Nos llevamos como compañía tu 

POEMA DE LA DESPEDIDA

Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste... No sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.

Este cariño triste, y apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco;
pero sí sé que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.

Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,
mi más hermoso sueño muere dentro de mí...
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.



Y para que el viaje no se haga pesado, nos llevamos este Pure Love, de la B.S.O de Come, reza, ama: 







viernes, 24 de julio de 2015

Esta que lo es

Querido Dios;

Cuento con que  no todo va a salir como yo quiero, cuento con que la gente no va a sentir y pensar como a mí me gustaría, pero ¿nada va a salir a mi manera?, ¿nadie me va a dar la razón en la puta vida?
A ver,  que yo confío en que el devenir de los días,  me traiga todo lo que necesito (por otra parte no mucho, me conformo con que alguien me de la razón, alguna vez)
Que ya hemos hablado (aunque mis conversaciones contigo sean unidireccionales) que vale, que acepto lo de desafortunada en amores, pero que me podrías dar un empujoncito para lo de afortunada en el juego, no te cuesta nada mandarme una señal, ¿a qué no?
Dicen que el dinero no da la felicidad, pero seguro que me relajo un poco si me voy a dar la vuelta al mundo con mi peque, estoy  convencida de que me pasan todos lo estreses.
Es que no quiero protestar mucho,  me propuse muy firmemente no quejarme más de lo estrictamente necesario, pero como tampoco definí muy bien los límites,  voy a lanzar una reclamación al aire.
No es que hayas estado especialmente generoso conmigo, soy un mega desastre, pero estamos a tiempo de equilibrar el Universo con un cupón o en su defecto una primitiva.
Sabes que no soy materialista, pero es como una compensación, por  todo lo que no tengo.
De todas formas estoy abierta a negociaciones: si me respetas esto que tengo no pido nada, digamos que lo del cupón es una propina por buena persona.
Pues, como no tengo más que pedir, se despide atentamente, esta que lo es:

Amén



jueves, 23 de julio de 2015

Aaaaaainsss con el verano!!!!

¡¡Qué bonitas las familias de la beauty people, hay que joderse!!
Esas mamis ideales que parecen que no han pasado una mala noche en la puñetera vida,que no se estresan , que no sudan , que no se manchan de arena.
Van a la playa con su pelo perfectamente recogido en una estilosa coleta, que no se les mueve ni aunque estén en Tarifa.
No levantan arena cuando entran en la playa con las chanclas, porque las suyas son estupendísimas, (no como las del Primark).
A mí me parece que llevar un kaftan es el colmo de la sofisticación, pero ellas llevan un maravilloso vestido de un blanco nuclear que deslumbra, con su collar étnico a juego y su sombrerito de paja  estupendo, que les queda ideal.
Sus niños, rubitos, perfectos y limpitos, no levantan arena, comen fruta, no se aburren y no les llevan a la madre un manojo de algas, tampoco les tiran un cubo de agua mientras toman el sol.
Yo tengo un niño nada más y con todo lo grande que es mi bolsa de playa (porque sí, yo tengo sólo una y es de los chinos), nunca llevo todo lo que voy a necesitar, siempre falta algo.
Ellas son capaces de llevar media casa en un estupendo capazo y parecer que no pesa.
Se meten en el agua y no salen disparadas cuando está fría, ni gritan, ni dan saltitos, sus hijos no les salpican, ni insisten en que meta la cabeza y abra los ojos.
Se vuelven a su casa sin un grano de arena, con un perfecto y uniforme bronceado, mientras que yo, me he quemado a cachos, llevo arena en sitios en los que no debería entrar, la sal me ha dejado el pelo tieso, y arrastro la bolsa que va hasta los topes de “fósiles”.
En el reparto de encantos, y habilidades varias, creo que el Universo se quedó cortito conmigo.


miércoles, 22 de julio de 2015

Gracias

“Las cosas podían haber acaecido de cualquier otra manera y, sin embargo, sucedieron así. Daniel, el Mochuelo, desde el fondo de sus once años, lamentaba el curso de los acontecimientos, aunque lo acatara como una realidad inevitable y fatal. Después de todo, que su padre aspirara a hacer de él algo más que un quesero era un hecho que honraba a su padre. Pero por lo que a él afectaba...”
El Camino, Delibes



Y es que la vida no puede ser lo que lo demás pretenden que sea, ni tampoco lo que cada uno anhela.
Nos  empeñamos en convencernos a nosotros mismos que tenemos un destino marcado, escrito en las estrellas, porque aceptar la realidad de que las cosas pasan porque sí, que en un segundo puede cambiar una vida entera, que una palabra, un gesto, te pueden llevar a las alturas o lanzarte al vacío del  averno, es, además de triste, una carga insoportable.
Vivir con un ..y si? en la mente es agotador y preferimos creer que todo sucede en la vida por una razón. Puede que sea así, o puede que no, no lo vamos a saber nunca.
Lo único seguro es que tenemos un presente para disfrutar, para hacer lo que nos venga en gana, para no someternos a condicionamientos, ni a juicios de una sociedad cada vez menos humana y cada vez más corrupta.
Nadie puede modificar el futuro, pero podemos hacer algo para cambiar nuestro  presente: aceptarlo, vivir con lo que sea que nos haya tocado en suerte en la “tómbola de la vida” que cantaba Marisol.
Vivir, que no es poco, agradecer un día más, agradecer la presencia en nuestras vidas de almas buenas que nos ayudan a seguir, y es que no hay palabra más bonita que esta:
“gracias”

martes, 21 de julio de 2015

El tiempo

"Me interesa el futuro, porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida."

Woody Allen






Y me gusta mi presente, por que es lo que vivo.
Pero lo que peor llevo,  es el tiempo que he robado de las cosas y de las personas importantes, para ocuparme y preocuparme por gente que ni lo merece ni lo valora.


Y para que se me pase el disgusto, me voy a Irlanda 










con mi Deva y mi MItten