jueves, 11 de febrero de 2016

Abominable semanita cultural



Quiero dimitir y no puedo, quiero que hagan una moción de censura y no hay manera. 
No sé si secuestrar a una clase entera o fingir un brote de algo raro para que me echen, pero de verdad, de verdad, ya, ya no puedo más, ya no puedo más,  siempre se repite la misma histooooriaaaaaaaaaaaaaaaaaa.





Se acerca la semana cultural de Andalucía, y ya estamos con los “inventos” que diría la difunta Saritísima, para tener a los niños entretenidos una semana entera.
El primer año, pagué la novatada de madreguay. Me empeñé en eliminar el absurdo estereotipo de la flamenca y el torero, y terminé dando una charla a los niños sobre andaluces ilustres, (tecnología, yooo).
Así que, esta vez, me da igual que se decore el módulo con los zapatos de lunares, el mantoncicillo, la botella de Tio Pepe y la de aceite, no voy a opinar, pa que no me toque a mi.

Eso sí, una de las madres propuso hacer una degustación gastronómica; los niños estudian el origen de algunos platos y nosotras los llevamos para que los prueben. Esto en el papel es una idea genial, pero claro, conforme se va acercando la cosa, me digo a mi misma: pero, ¿cómo te metes en estos fregaos?
Vaya por delante, que lo primero que dije es que me pedía algo que se pudiera comprar en el mercadona  o en un sitio de estos de comida para llevar tipo “El pollo dorado”.
Es verdad que no me voy a complicar mucho, me he pedido piriñaca, que no tenía ni idea de lo que era (un picadillo, que compraré en algún sitio),  pero ¿qué necesidad había de montar estas historias?

Si los niños ni van a probar nada ni nada, que hay una madre que se ha empeñado en llevarse unas cervezas: desvariando nivel experto, parece que estamos organizando la comunión del Richal.

Yo dimito, coño, que después viene el desayuno andaluz, (hartar a los niños de pan con aceite) y luego hemos programado el fin de fiesta con un padre que toca la guitarra, que el hombre toca mu bien (es su profesión), pero que nosotras ni cantamos ni bailamos ni ná, y nuestros hijos (el mío el que más) pasan mucha vergüenza.
Que digo yo, que no fui a la reunión electoral y salí delegada, ¿qué hago pal año que viene?.



Tiene que ser lo suficientemente grave para que no me dejen ser delegada nunca más, pero que no me metan con la Panto, y que no me declaren persona non grata, una cosita media.
Ideas…

martes, 9 de febrero de 2016

FashionGoya

Yo que soy una opinadora compulsiva, me voy a meter a hablar  los vestiditos de los Goya. Ahora está muy de moda y que tooodo el mundo entiende de estilismos, yo también voy a votar por mis prefes y por mis noprefes.






Los horrores:

Isabel Preysler
Lo siento chati, pero ese vestido de cantante de country de los ochenta, no me dice nada, es feo de cojones por muy carísimo que seguro que es, pero de verdad, Mari, has tenido días mejores.

Baidewei  el complemento bolsonoviete, que llevabas, mejor lo hubieras dejado en casa. Ese hombre tan estirao, tan antisimpatico, que no se sabe muy bien si está de buen humor o te está mandando a la mierda, hablando de lo estupenda que eres…
¿Nadie le ha dicho a este hombre que a su edad tanto almíbar amoroso puede ser fatal...?
(Por cierto, qué manera más ridícula de venderse al colorín, señor Nobel)


Nieves Álvarez
Monísima ella, porque lo es, para mi pelín sosi, pero ese traje como de Tulipán, negro y rojo, le daba un look pelín madrastra, y además, Los Goya, coños diseño español, ¿no? (es lo suyo, especialmente si tienes un programa de moda).
Victoria Abril
El vestido ideal, es verdad pero hay edades para todo y personalmente creo que,  la suya pide a gritos un estilismo un poco más reposado, el peinado a lo discoteca de los ochenta, lo veo más para salir de desfase con las amis que para una gala que pretende instaurar cierto glamú.
María Botto
No sé, la mezcla entre folclore mejicano y andaluz, plata y negro, lo encuentro triste no me convence.
María León
Ella es ideal, toda ella entera, pero los paisajitos y los ¿pájaros?, mejor los dejamos para los dibus  de colgar en la nevera, ¿no?
Yolanda Ramos
Excesiva, recargada, vulgar.

Hay muchas (y los políticos, que mejor lo dejamos para otro día, ¡qué cantidad de despropósitos juntos!) que me han dejao con las piernas colgando, pero lo dejamos ya, que luego soy una criticona. De Pe, como no la aguanto, desde que se subió en la nube de las americas, no digo nada…

Las ideales:

Natalia de Molina
Juvenil, fresca, sencilla, ideal.

Amaia Salamanca
Pronovias, el vestido muy mono, pero el pelito..no sé un recogido a algo, que parecía que acababa de salir de la ducha












Silvia Abascal
Ella es elegante, guapa por fuera y por dentro, perfecta siempre.







Juana Acosta
Elegancia clásica, perfecta. De actriz de los años dorados de Hollywood.












Ursula Corberó
Vestido ideal, que no sería lo mismo sin ese cuerpazo, preciosa, la perfecta demostración de que menos es más.

Alguna mona más que no nombro, porque no me caen bien.
Pues hasta aquí mis críticas, me hace ilusión ir a un programa de algo a rajar, que se me da mu bien.


lunes, 8 de febrero de 2016

El destino

 “El destino no reina sin la secreta complicidad del instinto y la voluntad”

Me ronda la cabeza una pregunta que se han hecho muchos hombres y mujeres desde que el mundo es mundo: 


¿Creéis en el destino?, ¿está escrito en las estrellas como dicen los románticos?, ¿forjamos nuestro propio destino?
Para los deterministas,  todos los pensamientos y acciones humanas se encuentran causalmente producidos por una cadena de causa y consecuencia.
Para el determinismo fuerte, no existe ningún suceso que sea azaroso, mientras que el determinismo débil sostiene que existe una correlación entre el presente y el futuro sometida a la influencia de sucesos aleatorios.
En algunas religiones, el plan para cada uno de nosotros, lo escribe Dios. 
En otras, como la católica,  Dios ha dotado al hombre de libre albedrío (una forma muy cómoda de eludir responsabilidades), con lo cual, no existe un plan trazado por el creador.
Después una tragedia aérea, sale una lista de pasajeros, que no tomaron ese avión por diversas circunstancias, y no podemos evitar pensar “no era su momento”. 
¿Por qué alguien que debía tomar ese vuelo, se queda en tierra?, ¿qué misteriosa combinación de acontecimientos le hace librarse de una muerte segura?
Solemos recurrir al destino cuando las cosas no salen del todo bien o cuando no salen cómo queremos “quizás no era para mí”, no pensamos que el hecho de que algo no salga tal y como habíamos planeado, no tiene que significar que vayan mal.
Nos empeñamos en buscar respuestas a desventuras, a sinsentidos, porque es absolutamente desolador, por ejemplo, que muera un niño pequeño y no haya una respuesta, buscamos consuelo en religiones, esoterismos, destinos, conjuros y demás alivios espirituales. 
Cuando hablamos del destino, influenciados por las miles de comedias románticas que vemos (yo la primera),  pensamos siempre en dos personas destinadas a encontrarse, la palabra destino lleva implícita un tinte romántico, sensiblero y misterioso, que nos encanta y horroriza a partes iguales.
Tendemos a pensar que todo pasa por algo, que cada persona que se pone en nuestro camino tiene una misión, que nuestra media naranja (o medio limón) anda por ahí buscándonos como un alma en pena y en cada intento fallido,  no ya de relación, sino de conocimiento de alguien, pensamos:”no, no es esta persona”, como si cuando encontráramos a la persona destinada a estar en nuestra vida, fuéramos a oír violines.

Es más fácil pensar que todo pasa por algo, que al otro lado de nuestro hilo rojo hay alguien que nos espera, según esto, ¿deberíamos sentarnos a esperar?
Si mi futuro es padecer cáncer de pulmón, da igual que fume o no, ¿no?, da igual que vigile mi colesterol, si mi destino es que me estalle una arteria, aunque me tome diez danacoles diarios , me voy a morir igual, ¿no?

Sería bonito creer en el destino, hay una película de estas tontorronas americanas (Only you)  en la que el prota le pregunta a un abuelete italiano:

- ¿Cree en el destino?
- Ognuno crede nel destino, è scritto nelle stelle

¿Y sí...?
¡Feliz Lunes!

miércoles, 3 de febrero de 2016

Nada es lo que parece


"He observado muchas veces que para prosperar en este mundo hay que tener aire de tonto, pero sin serlo.” 

 Montesquieu




Pues sí, la planta de tontita la tengo ( aveces me viene hasta bien),  pero ( y esto va dirigido a un par de idiotas) siento deciros que tonta, tonta,  lo que se dice tonta no soy.
 Otra cosa es que mire pa otro lao pa no dar dos voces o meterle un bocao en la yugular a alguien. 
Pero no soy tonta, no abuséis que cuando saque las uñas, vais a flipar.
¡Buen Miércoles!

martes, 2 de febrero de 2016

De vez en cuándo

"De vez en cuando la vida
nos besa en la boca
y a colores se despliega
como un atlas,
nos pasea por las calles
en volandas,
y nos sentimos en buenas manos;
se hace de nuestra medida,
toma nuestro paso
y saca un conejo de la vieja chistera
y uno es feliz como un niño
cuando sale de la escuela.
De vez en cuando la vida
toma conmigo café
y está tan bonita que
da gusto verla.
Se suelta el pelo y me invita
a salir con ella a escena.
De vez en cuando la vida
se nos brinda en cueros
y nos regala un sueño
tan escurridizo
que hay que andarlo de puntillas
por no romper el hechizo.
De vez en cuando la vida
afina con el pincel:
se nos eriza la piel
y faltan palabras
para nombrar lo que ofrece
a los que saben usarla.
De vez en cuando la vida
nos gasta una broma
y nos despertamos
sin saber qué pasa,
chupando un palo sentados
sobre una calabaza"
Serrat, De ves en cuándo la vida


Y no tengo nada más que decir.
















lunes, 1 de febrero de 2016

La señorita Aly dice...





Mi hijo tiene once años y, aunque él está bastante empanao en este tema, el resto de la clase, empieza a andar con historias de Juanito  sale con Rosita, pero sólo para que se enfade Anita, porque en el fondo esa es la que le gusta (muy retorcido para niños de once años, pero estos están a años luz de nosotros).









Pues me estaba contando todas estas historias propias de serie juvenil argentina, y me dice:
- Mami, para que una pareja funcione bien , ¿que es mejor que sean iguales o que sean opuestos?.
- Bueno, no hay reglas, cariño, se trata de saber ceder y aceptar.
- Pero si les gustan las mismas cosas, pueden jugar juntos a la play, por ejemplo, ¿no?
- Si, pero todos necesitamos nuestro espacio… además, ¿por qué me preguntas a mí?, ¿no ves que no soy ejemplo de nada? Llevo muchos años sola…
- Porque quieres, además te casaste con papá (me lo como)
- Bueno sí, pero desde entonces no me ha querido nadie (ya con los ojos brillantes, que yo soy de lágrima fácil)
- Te quiero yo, y tampoco te hace falta nadie más (aquí me da un abrazo).


Para él su madre lo sabe todo, cuando despabile y vea la realidad, pobre...
Tengo un par de amigas y algún amigo que me preguntan y me consultan sobre el complicadísimo mundo de las relaciones sentimentales, y yo lo hago encantada, de verdad, porque desde fuera lo veo todo muy claro.
Pero yo me pregunto a mimisma, ¿cómo alguien en su sano juicio puede consultarme a mí?
Si tuviera respuestas, mi vida sentimental no sería el caos que es, ¿no? , que digo yo que ¿preguntarme a mí sobre esto no es lo mismo que pedirle a la Esteban que te recomiende un libro? o a Kiko Rivera una dieta, ¿no?
Lo mismo mi misión en la vida es poner un consultorio sentimental, puede que sea capaz de ver el interior de la gente desde fuera,  y no ver a los imbéciles que me pretenden (si es que hay alguno).
Pues nada, que tengo el nombre.
 “Consultorio sentimental de la señorita Aly”,  (así con "y" que quedo más fofisticado)
Me gusta, ya lo veo, ya, todo decorado en tonos pastel con encajitos y corazoncitos…y gatos, muchos gatos, que lo de gatos es muy de señorita formal …



viernes, 29 de enero de 2016

Dolce far niente

¡Qué triste es estar esperando al fin de semana para dormir!
Nunca pensé que diría una cosa así, pero ahora mismo a lo único que aspiro es a pasar un día sin hacer nada.
Sin trabajar, sin lavadoras, sin pasar la mopa, sin planchar, sin cocinar, que vale que todo esto lo puedo dejar de hacer, pero se acumula el trabajo, (que el montón de plancha está cerca del techo).



Que alguien invente un robot que ponga la lavadora sin mezclar colores, que cocine sin ensuciar mucho, que limpie bien los rincones, que ordene los armarios y los cajones por colores, que riegue las plantas, que baje la basura, y ya de paso que me de un poquito de charlita y me de la razón en todo.
(Ahí lo dejo, por si a alguien le da por ponerse a pensar...)

Igual soy un poquito esclava del orden, lo mismo me lo tengo que hacer mirar, pero a ver, todos tenemos un puntito y este es el mío: soy un poco pesadita con eso y con el amoniaco.



Pues eso, que me apetece levantarme a las mil, dar un paseo por el campo o la playa, comer en cualquier sitio y pegarme una siesta a la sombra de un pino o de una encina o de lo que sea, para luego seguir caminando y disfrutando del dolce far niente.
Lo de la edad no perdona, y yo estoy muy cansada, tengo todas las formas de cansancio posibles, de todos los colores y tamaños, que pena, como se estropean los cuerpos, de verdad, que lastimita, con lo activa que era yo...

Puede que con  un masajito, o una sesión de spa, o una lobotomía para no pensar, o un poco de mindfullness, o una terapia de colores, o esnifar incienso , o una de esas posturas imposibles de yoga, lo mismo recitar un mantra, o meterme debajo de la cama ( primero tengo que disolver el meeting de pelusas), puede que algo de esto o todo junto, me sirva para dejar los estreses y descansar como un bebé, sin que la centrifugadora decida ponerse en marcha cada vez que intento dormir.


Pues eso, que voy pasarme el fin de semana quitada de la vida social, en realidad de todas las vidas, voy a entrar en un  maravilloso y catatónico estado de me importa todo un pimiento.
Y para acompañar mi fin de semana de relax, un poco de Deva y Miten.








jueves, 28 de enero de 2016

De caminos y recorridos

"Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino"


                                                                                                                 Proverbio Chino





Y a veces no está tan mal, desviarse un poco, siempre y cuando llegues a alguna parte.
"Y cómo podré llegar hasta allí?, preguntaba cándidamente Dorothy. “Sigue el camino de baldosas amarillas, respondía con naturalidad la Bruja del Norte.
Lo de no apartarse del camino, se los dejamos a Dorothy, pobre, que estaba perdidísima. 


Yo me quedo con Alicia, que es mucho más práctica, ¿que más da el camino si llegas? ¿que más da el tiempo que tardes si el camino es lo que importa?
Siempre se llega a alguna parte, cualquier meta es aceptable, si alguien te espera.


 -¿Podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?
-Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar - dijo el Gato.
-No me importa mucho el sitio... -dijo Alicia.
-Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes - dijo el Gato.
- ... siempre que llegue a alguna parte - añadió Alicia como explicación.
- ¡Oh, siempre llegarás a alguna parte - aseguró el Gato -, si caminas lo bastante!

Vamos a disfrutar del recorrido, porque como ya decía Kávafis: 

Cuando emprendas tu viaje a Itaca 
pide que el camino sea largo, 
lleno de aventuras, lleno de experiencias. 
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes 
ni al colérico Poseidón, 
seres tales jamás hallarás en tu camino, 
si tu pensar es elevado, si selecta 
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.


Pues sin seguir caminos marcados, sin dejar de pensar en qué o quien nos espera, caminando mucho o poco, con viento, con lluvia, con frío o con calor, seguimos avanzando, cada día un poco, sin permitir que nada nos detenga.