jueves, 16 de abril de 2015

La niña y el buitre


Cuando Kevin Carter tomó esta fotografía en Darfur al sur de Sudán, en el mes Marzo de 1993, poco podía sospechar que cambiaría su vida.
Kevin se había trasladado a la zona para fotografiar el movimiento rebelde de la región. Al llegar se encontró con una estampa de hambruna y miseria que le conmocionó, decidió entonces fotografiar esa otra realidad.
Kevin Carter cuenta  estaba fotografiando  la aldea de Ayod cuando vio caminar a una niña de unos cuatro o cinco años. Se dirigía a un centro de refugiados, probablemente a pedir ayuda y alimentos.
Cuando le faltaban escasos metros, su frágil cuerpecito dijo basta y se dejó caer.
El buitre aguardaba para abalanzarse sobre la niña, y Carter esperó para tomar una foto aún más impactante, esperó unos veinte minutos disparando algunas fotos, finalmente, la niña reanudó su camino y el buitre se fue.
El fotógrafo se quedó inmóvil, llorando a la sombra de un árbol por lo que acababa de ver y hacer, prefirió tomar la foto de su vida antes de ayudar a la niña.
La foto fue publicada en ese mismo año, provocando una oleada de críticas, pero la repercusión de la imagen le valió a Carter, para alzarse con el Pulitzer de fotografía el año 1994.
Sus palabras al recoger el premio fueron estas “Es la foto más importante de mi carrera pero no estoy orgulloso de ella, no quiero ni verla, la odio. Todavía estoy arrepentido de no haber ayudado a la niña.
Hay quien asegura que la historia no fue del todo así, la niña estaba defecando y el buitre esperaba su ración de carroña, sea como sea la imagen está ahí, sea como sea esta era la triste realidad.
La fotografía de la niña, le supuso también que  que la prestigiosa agencia Sygma le contratara como reportero.

 El 27 de junio de 1994, después de recoger el premio, aparcó su furgoneta junto al río en el que solía jugar de niño, conectó una manguera al tubo de escape y se suicidó.

Dejó una nota: 
«He llegado a un punto en que el sufrimiento de la vida anula la alegría... Estoy perseguido por recuerdos vívidos de muertos, de cadáveres, rabia y dolor. Y estoy perseguido por la pérdida de mi amigo Ken...»
¿Fue la conciencia?, ¿la fama?, ¿la ausencia del amigo?,  hay una frontera, una frontera que no se debe sobrepasar, ya lo decía Galeano en " La frontera del arte".

¿Y al final el buitre era el animal irracional? o ¿el que esperaba con la cámara en la mano?


miércoles, 15 de abril de 2015

Nostalgias.


Esta semana se me está haciendo un pelín cuesta arriba, será por qué prometí no quejarme y ando descolocada, será que a veces se echan de menos a las personas y lo que te hicieron sentir, será la primavera que anda despistada..
Andamos con las emociones a flor de piel, como una absurda montaña rusa, que sube y baja sin aviso, según salga el sol o se nuble, según las nostalgias vayan o vengan.
Pero no me voy a dejar atrapar por la melancolía, que hay mucho por vivir y muchas cosas por hacer.
Aunque parece que últimamente mi vida es un poco aburrida :
el guapo está missing, hay un par de cosillas que tengo que encargarle, pero la verdad es que, no es que sea precisamente un máquina., me pitan mucho los oídos, que fijo que es una señal de algo, debo tener una maquinita de hacer mocos en mi interior, (es curioso la cantidad de mocos que salen de un cuerpo tan pequeño), me ha salido una arruga nueva, mi hijo que se pasaba los recreos en la biblioteca, ahora es el amo del campo de fútbol y se trae todos los días el equivalente a un saco de arena
entre los bolsillos, el pelo y las zapas y  estoy haciendo unos ejercicios para mi problemillas de espalda y me duelen músculos que no sabía que tenía.
Pues eso, que la semana está siendo un tostón, menos mal que tengo una amiga que me tiene entretenida con su apasionante vida sentimental, tiene pa una novela...
A ver si un un poco de música me sacudo las distancias y las ausencias.
Puede que sea un poco mayor, puede que sea un poco kinki...pero debo reconocer que esos vaqueros petaítosssss.....

¡Feliz Miércoles!




martes, 14 de abril de 2015

Te vas, pero te quedas.


No puedo por menos, que dedicar unas palabras a uno de los más grandes escritores y librepesandores de habla hispana.
Galeano, siempre ha sido mi referente, mi autor de cabecera, grande en palabras, grandioso en ideas.



La frontera del arte

Fue la batalla más larga de cuantas se pelearon en Tuscatlán o en cualquier otra región de El Salvador. Empezó a la medianoche, cuando las primeras granadas cayeron desde la loma, y duró toda la noche y hasta la tarde del día siguiente. Los militares decían que Cinquera era inexpugnable. Cuatro veces la habían asaltado los guerrilleros, y cuatro veces habían fracasado. La quinta vez, cuando se alzó la bandera blanca en el mástil de la comandancia, los tiros al aire empezaron los festejos.
Julio Ama, que peleaba y fotografiaba la guerra, andaba caminando por las calles. Llevaba su fusil en la mano y la cámara, también cargada y lista para disparar, colgada del cuello. Andaba Julio por las calles polvorientas, en busca de los hermanos gemelos. Esos
gemelos eran los únicos sobrevivientes de una aldea exterminada por el ejército. Tenían dieciséis ańos. Les gustaba combatir junto a Julio; y en las entreguerras, él les enseñaba a leer y a fotografiar. En el torbellino de esta batalla, Julio había perdido a los gemelos, y
ahora no los veía entre los vivos ni entre los muertos.
Caminó a través del parque. En la esquina de la iglesia, se metió en un callejón. Y entonces, por fin, los encontró. Uno de los gemelos estaba sentado en el suelo, de espaldas contra un muro. Sobre sus rodillas, yacía el otro, bañado en sangre; y a los pies, en cruz,
estaban los dos fusiles. Julio se acercó, quizá dijo algo. El gemelo que vivía no dijo nada, ni se movió: estaba allí, pero no estaba. Sus ojos, que no pestañeaban, miraban sin ver, perdidos en alguna parte, en ninguna parte; y en esa cara sin lágrimas estaba toda la guerra y estaba todo el dolor. Julio dejó su fusil en el suelo y empuñó la cámara. Corrió la película, calculó en un santiamén la luz y la distancia y puso en foco la imagen. Los hermanos estaban en el centro del visor, inmóviles, perfectamente recortados contra el muro recién mordido por las balas.
Julio iba a tomar la foto de su vida, pero el dedo no quiso. Julio lo intentó, volvió a intentarlo, y el dedo no quiso. Entonces bajó la cámara, sin apretar el disparador, y se retiró en silencio.
La cámara, una Minolta, murió en otra batalla, ahogada en lluvia, un año después.



Te vas de este mundo injusto, pero se quedan tus palabras, te quedas en tus obras.
Que la tierra te sea leve, Eduardo.

lunes, 13 de abril de 2015

Prohibido


Vivimos sin vivir, (que diría Santa Teresa), sepultados bajo un mar de
prohibiciones y convencionalismos absurdos, que no está mal seguir
de vez en cuando.
Pero a veces, sólo a veces hay que dar un puñetazo en la mesa y
salir corriendo...

No cojas la cuchara

No cojas la cuchara con la mano izquierda.

No pongas los codos en la mesa.

Dobla bien la servilleta.

Eso, para empezar.

Extraiga la raíz cuadrada de tres mil trescientos trece.
¿Dónde está Tanganika? ¿Qué año nació Cervantes?
Le pondré un cero en conducta si habla con su compañero.
Eso, para seguir.

¿Le parece a usted correcto que un ingeniero haga versos?
La cultura es un adorno y el negocio es el negocio.
Si sigues con esa chica, te cerraremos las puertas.
Eso, para vivir.

No seas tan loco. Sé educado. Sé correcto.
No bebas. No fumes. No tosas. No respires.
¡Ay sí, no respirar! Dar el no a todos los nos.
Y descansar: Morir.

(Gabriel Celaya)



Pues eso..¡tanto prohibir!,
¿será por miedo  que  no vivimos?,
¿será que estamos tan acartonados
que no sentimos?,
¿será que no queremos ver..?
Nos hemos acostumbrado a no sentir
para no sufrir,
a vivir rodeados de prohibiciones,  
de razonamientos de doble moral, 
de golpes contra muros,
que ya ni nos 
planteamos las cosas básicas.








¡Vamos a soltar lastres!,¿no?.

¡Feliz Lunes de reflexión!

viernes, 10 de abril de 2015

Nunca quemes tus naves



Cuentan que Hernán Cortés quemó (en realidad hundió) sus naves, para dejar de manifiesto a sus hombres que la misión (la conquista de México) aunque fuera muy difícil, no tenía marcha atrás.
Hoy en día, la expresión se utiliza como sinónimo de lanzarse a por un objetivo a la desesperada, renunciando a la posibilidad de dar marcha atrás ante un eventual fracaso, o bien como la necesidad que tenemos  muchas veces de romper con todo, para no volver nunca.


Yo nunca he quemado mis naves, me he guardado mucho de entrar en situaciones que no tuvieran marcha atrás, pero últimamente, se me debe estar olvidando mi máxima de no hacer nada irreversible, o estoy pasando por etapas raras y estoy tomando decisiones muy drásticas, impropias de mi.

De todas formas, me cuidaré de quemar demasiadas naves, (las dejo ahí en barbecho...) no sea que luego quiera volver a algún lugar o a alguna persona.
Necesito, para ser feliz en mi presente, estar reconciliada con mi pasado, con mi yo pretérito.
Porque quiero dejar atrás los pretéritos imperfectos para vivir miles de futuros pluscuamperfectos.
Nos vamos de fin de semana, con una canción maravillosa  Eu sei que vou te amar en la versión de Vinicius de Morales y   María Creuza, ¡grandes!


¡Feliz fin de semana!















miércoles, 8 de abril de 2015

Egoístas

"El egoísmo, la práctica del Yo, bajo todas sus formas de yoismo y solipsismo, es una forma de ontología, una manera de entender que el mundo no es más que lo que el Yo entiende por el mundo."

                                                                                                        Valerie Tasso



Y he pensado (como reto personal de persona no egoísta) que voy a intentar pasar al menos una semana, sin quejarme de nada, pero de nada, nada..
Aunque las cajeras del Mercadona se empeñen en saber de medicina y diagnosticarme alergias varias.
Aunque escuche aberrraciones lingüisticas por doquier.
Aunque vea a mi vecina vestida de verano con las botas de agua.
Aunque sufra en silencio los virus de mi compi el alegre.
Aunque haga frío y no termine de llegar la primavera.
Y aunque me esté muriendo de una mierda de catarro.
Me quedaré calladita, muda , muerta, tragada por la tierra, porque he descubierto que ya hay demasiados egoístas en el mundo.
Porque hay quien se empeña en hacerte creer que quieres lo que ellos quieren y disfrazan su egoísmo de bonitas y intenciones y mejores palabras.
Porque me fastidia que lo que yo quiero no cuente.
Porque hace falta ser idiota para ser tan egoísta y no sentir ni un ápice de vergüenza.
Porque una vez leí que tratar de convencer a alguien de algo es una forma de colonizar y a estas alturas, no estamos para colonizaciones.
Porque me duele hasta el alma del "yo quiero", del "yo prefiero", del "a  mi me gusta", ¿acaso no saben que aparte del primero persona del singular el verbo "querer" se puede conjugar de muchas formas más?
¿que tal un "nosotros"?.

"Hay un cierto egoísmo en lo que escribo, siempre quejándome del calor, el hambre o el dolor que siento, pero es terriblemente importante tener autentificado lo que escribo porque ha sido vivido."

                                                                                             Ryszard Kapuscinski







Pues a partir de hoy, una semana, enterita con sus días y con sus noches, sin quejarme.




martes, 7 de abril de 2015

Tiempo

Imagínate que existe un banco, que cada mañana ingresa en tu cuenta la cantidad de 86.400 €. Este extraño banco, sin embargo, no suma tu saldo de un día para otro, y cada noche borra de tu cuenta el saldo que no hayas gastado durante ese día.
 Todos nosotros somos clientes de ese banco que se llama Vida, y la cuenta de inversión se llama Tiempo. En el primer instante de cada día ese banco te ingresa en tu cuenta personal 86.400 segundos que puedes gastar solo en ese día, y todas las noches, cualquier cantidad que no hayas invertido en algo provechoso, lo da como pérdida y la borra de tu cuenta. No es posible acumular este saldo para el día siguiente. Todas las mañanas tu cuenta es reiniciada y todas las noches pierdes el saldo no aprovechado, y no puedes dar marcha atrás"

¿Qué harías?, retirarlo todo, gastar hasta el último céntimo, ¿no? y ya que no lo vas a recuperar, hacerlo con las personas adecuadas, ¿verdad?.
De eso trata esta locura de vivir, de hacerlo siempre como si fuera el último día, pasar tiempo con las personas que quieres  y que te demuestran amor
Lo bueno de todo esto, es que cada mañana tenemos la oportunidad de enmendar errores, de borrar daños, de olvidar gente que no aporta nada.
Cada día empezaré mi jornada con unos minutos de reflexión para tener muy claro dónde y con quién gastaré mis segundos, y si me equivoco, siempre puedo rectificar.
Porque siempre podemos volver a empezar, porque la vida es un aprendizaje, (ensayo y error, como método heuristico) y porque nos merecemos ser felices, que al final es lo único que importa, porque como decía Machado: 


"...y cuando llegue el día del último viaje  y esté al partir la barca que nunca ha de volver, me encontraréis a bordo, ligero de equipaje, casi desnudo, como los hijos de la mar."


Sólo nos vamos a llevar la felicidad que demos y la que nos den.

viernes, 27 de marzo de 2015

Primavera en el corazón








  1. "La primavera es

    cuando tienes

    ganas de silbar

    hasta con un zapato

    lleno de agua nieve".

  2.                                                                                                                                                                 Doug Larson

    Y a veces incluso con una catarrazo de la muerte. (que este año, los voy a pillar todos)
  3. ¡Feliz Viernes!