miércoles, 14 de noviembre de 2012

Las reglas que te harán adelgazar

Reglas, normas, consejos… obligaciones. ¿Es que no paramos nunca? No te preocupes, estarás encantado de que te hayamos dado estas reglas. Son sencillas de seguir, útiles y te harán adelgazar. Pero no te dejarán con hambre.
  1. No dejes de comer. Es totalmente contraproducente. Por un lado, consigue que te cuerpo se coloque en “modo ahorro” y gaste lo menos posible. Quemarás menos calorías en tus actividades habituales y tendrás menos ganas de hacer cosas. Ante la escasez, tu organismo quiere ahorrar.  Por otro lado, serás incapaz de seguir comiendo poco o nada mucho tiempo. Y cuando dejes la dieta, te “lanzarás” sobre la comida y recuperarás peso muy rápidamente. Es hambre para hoy y pan para mañana (o bollos). 
  2. No te saltes ninguna comida. Ralentizarás tu metabolismo y llegarás a la siguiente comida con excesivo apetito. Al final, comerás lo mismo pero mucho peor repartido. 
  3. Fomenta tu autoestima. Tienes que saber quererte. Incluso con esos kilitos de más, eres una persona estupenda (¡¡desde luego!!). Perdiendo peso, sólo quieres encontrarte un poco mejor. Sólo con esa mentalidad encontrarás “la fuerza” para perder peso con salud.
  4. Adelgazar está bien, obsesionarse no. Perder kilos no puede convertirse en el gran objetivo de tu vida. Tiene que ser algo más que quieres hacer mientras sigues con el resto de tu vida. De este modo, consigues que se convierta en algo reconfortante, no en una obsesión. 
  5. No te quedes con hambre. Ten a mano alimentos sanos y permitidos. Es mejor tomar un tentempié ligero (fruta, yogur, barrita, etc.) que llegar muy hambriento a las comidas principales comidas.
  6. Pésate sólo una vez por semana. Si te pesas más a menudo, notarás pequeñas oscilaciones que se deben a causas tan variadas como tu nivel de hidratación, si has ido o no al baño o al peso de tu ropa interior (o su ausencia). Pueden ponerte nervioso sin motivo. Así que elige un determinado día de la semana para pesarte siempre a la misma hora. Siete días ya es un plazo suficiente para constatar variaciones reales si te pesas siempre en las mismas condiciones.   
  7. Además, mídete para ver que estás perdiendo volumen. En muchos casos, sobre todo si estás haciendo más deporte, no pierdes ni un gramo de peso pero estás perdiendo grasa. El motivo es que el músculo que estás ganando pesa más que la grasa que has perdido. Por eso en la báscula no se nota, pero tu composición física es mejor. Prueba a medirte. Igual te llevas una sorpresa.  
  8. Forma hábitos sanos de alimentación también en los que te rodean. Es más fácil seguir un régimen si a tu alrededor comen saludablemente.
  9. Aprovecha los alimentos de temporada. Todo el año hay alimentos sanos, aprovecha las ofertas del mercado y varía tu dieta. Al comerlos en su momento óptimo mejorarás la asimilación de vitaminas y minerales.
  10. Elige una dieta y síguela, no abandones a no ser que tu salud empeore. 
Conoce tus limitaciones y disfruta del deporte y de la alimentación. No trates convertirte en un súper deportista a toda costa. Ellos dedican todo su tiempo y esfuerzo a ganar medallas. Tampoco tomes como referencia los modelos estéticos, en su mayoría, sobre todo en el caso de las chicas, son iconos de una delgadez excesiva que no resultan nada atractivos en la vida real.