miércoles, 26 de diciembre de 2012

Ejercicios y rutinas: Pecho más fuerte

Aunque el mundo no ha explotado, vuestros pecho sí que lo hará con el entrenamiento que os vamos a proponer aquí.

Es muy probable que cuando los mayas hablaron del fín del mundo, lo hicieron en referencia a la brutal rutina pectoral que hoy publicamos. Así que no os extrañe si después de este entrenamiento de pecho, os sentís como si el mundo tocara a su final.

Pectorales

RUTINA DE ORO PARA EL PECHO

Comenzaremos como no podía ser de otra manera, con una preexaustación de pectorales.

Bajo el Press de banca, una barra con veinte kilos a cada lado, servirá de calentamiento y para que la sangre llegue a los músculos de manera vertiginosa.

Una vez que ésta ha llegado a raudales, continuaremos bajo el Press de banca realizando cuatro series con muy pocas repeticiones y el máximo de peso que podáis introducir.

Recordad ejecutar con una buena técnica todos los pasos del ejercicio para levantar un buen peso sin haceros daño.

En segundo lugar, una vez hayáis completado este primer ejercicio de press de banca, automáticamente pasaremos a otro press. El press superior con mancuernas.

Puesto que el primero ya lo hemos realizado con barra, es interesante ejecutar este segundo press con una herramienta diferente, de manera que el cuerpo se vea sorprendido en todo momento.

La zona trabajada corresponde a la parte superior del pecho, que probablemente es la más estética de todas.

En tercer lugar, aplicaremos una buena sesión de aperturas planas con mancuernas. Ellas van destinadas a la parte externa del pecho y por tanto, son las encargadas de que se expanda hacia fuera.

Realizaremos el ejercicio en banco plano con los talones apoyados en en el mismo para evitar los consabidos arqueos de la columna que siempre derivan en lesiones.

Probablemente vuestra congestión muscular sea a estas alturas absolutamente brutal ya que de press superior como de aperturas realizaréis también cuatro series de pocas repeticiones y mucho peso.

Y en cuarto y último lugar, si vuestro mundo aún no ha desaparecido, coged las poleas y realizar unos cruces para rematar vuestra obra de arte.

En este caso, realizad cuatro series pero de más repeticiones que en las anteriores y con menos peso.

De seguir existiendo para entonces, podréis lucir un pecho digno de otro planeta.