lunes, 1 de abril de 2013

Esta vez sí, ¡da en el clavo con el tono de tu base de maquillaje!

"¿Esta será demasiado clara?, ¿iré demasiado maquillada si me compro una más oscura?". Estas son algunas de las preguntas más habituales a la hora de comprar una base de maquillaje. Lo has intentado, pero no das con el color de fondo que mejor te va. Hay una norma fundamental: recuerda que el tono elegido debe ser lo más similar al color natural de la piel, observándola a la luz del día.

Para escogerlo haz una prueba aplicándolo sobre el rostro o cuello: cuando el color desaparezca fundido, es que has dado con el tono correcto.

Si vas maquillada, haz la prueba de color sobre la mano. Ten en cuenta que la palma de la mano es más oscura que el rostro, y el dorso de la mano, aún más oscuro. La zona que más se aproxima en tonalidad es el área de unión entre el dedo pulgar y la muñeca.

A veces es tentador escoger uno más oscuro, para verse algo más morena, pero pensemos en el implacable paso del tiempo: la base que recién aplicada se ve tostada, al cabo de cinco horas queda a manchas, algo que pasa desapercibido si es del mismo tono de la piel.